Lecciones de la maratón de Sevilla

Ante una pregunta que le hicieron a Winston Churchill sobre su buen aspecto físico, contestó: «Se lo debo al deporte; nunca lo practiqué». Hoy en Sevilla, era día de maratón, las calles principales de la ciudad se han llenado de deportistas activos, eventuales, teórico y “Winstonsianos” y un sólo tonto con una pancarta tan absurda como él.

Por motivos que no vienen al caso, he visto pasar a los corredores desde el primero al último y es por ello que me ha llamado la atención la corredora que junto al coche escoba, no se rendía. Su motivación y ánimo ha hecho que la siga un buen rato, pues soy de la opinión que las metas hay que cumplirla aunque eso signifique que el último voluntario te esté acompañado todo el recorrido.

La gloria se la llevan los ganadores, pero la honra la obtienen todos los que luchan por conquistar un reto.

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Encuentro casual

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Deportistas

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Calle San Fernando

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Los primeros

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La última

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Madres

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El tonto

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Coche escoba

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meta

 

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KUKUCHURRO

Todos los que me conocen saben que los churros son mi pasión, lo que ocurre es que mi estómago lo rechaza si abuso de ellos. Hace algunos años escribí acerca de los mejores churros del barrio y según las estadísticas es uno de los post más visitados

En la calle Regina se encuentra una churrería poco convencional pero muy práctica: KUKUCHURRO. En perfecta armonía y con un diseño muy americano te ofrecen en una caja de cartón, unos churros, un vaso con chocolate y unas servilletas. Los churros son espectaculares, pues sus raíces están en las famosas churrería de “Virgen de los Reyes”.

Cuando se junta la originalidad con un buen producto el éxito está garantizado, por eso, estoy seguro que «kukuchurro» será un negocio próspero.

 

El Guadalquivir

Un río como el Guadalquivir sería el sueño de muchas ciudades. Sus aguas reflejan con perfecta armonía lo nuevo y lo viejo. Su puente más hermoso, el de Triana, es la simbiosis de lo práctico y lo bello. Sus corrientes tranquilas son un bálsamo para los sentidos. El Guadalquivir es un río que enamora.

¿Aprovecha Sevilla esta gran avenida fluvial de la ciudad?

El tío del palo

Los orientales saben mucho y sobre todo uno que me encontré el otro día en la plaza de España de Sevilla. Remar, si no estás acostumbrado, es una tarea complicada y pesada. ¿Cómo librarse de ella? Siguiendo la enseñanza del hombre oriental que se encuentra en el centro de la fotografía, o sea, erigirse como fotógrafo oficial de selfie.

Si no quieres hacer un esfuerzo físico descomunal cuando estés de vacaciones utiliza la técnica oriental y consigue ser el tío del palo. DSC00714.jpg

La ilusión de un proyecto

Este mediodía, he realizado un trabajo que más que un trabajo ha sido un lujo. Una persona que me es imposible negarle algo, me pidió que si le podía hacer un reportaje de unas gafas de sol que había diseñado. Resulta que un grupo de jóvenes, se han reunido para comercializar un producto singular dentro  de la mucha competencia que hay en el mercado. Me consta que han trabajado duro durante más de un año, ahora, sólo queda esperar que el esfuerzo tenga recompensa, pues como dice el refrán: «El hombre propone y Dios dispone».

La ilusión de todo el equipo, los nervios ante una presentación donde han puesto todas sus energías y el espíritu de conseguir un sueño, es lo que he visto en este grupo de jóvenes y eso, es lo que ha hecho que me sienta un  privilegiado. Me han dejado entrar en un círculo olvidado para los que ya tenemos una edad.

Me propuse cuando empecé a escribir este blog que no opinaría de política y eso que el tema me apasiona. Pero esta mañana, después de leer la prensa y analizar las barbaridades que en nombre de la política están haciendo un nutrido grupo de incompetentes de distintos signos políticos, mi desolación por este país se ha diluido al ver a estos jóvenes que con un proyecto que pretenden sacar adelante, no se han dejado  seducir por  discursos vacíos que solo consiguen alimentar la ley del mínimo esfuerzo.

¿Qué hace que una imagen deje de tener movimiento y se quede parada para siempre en nuestras retinas? Pienso que la observación más que la visión.

La calle Amparo de Sevilla, no es una de las más transitadas de la ciudad, el principal aliciente es No-kitchen, restaurante peculiar y sorprendente donde el sabor asturiano de sus dueños casa a la perfección con su espíritu andaluz. Tengo que decir que antes de conocer a Ana Zapico y a su marido Blas Suero, mi paso por la calle Amparo era escaso. Desde que me regalaron su amistad y por supuesto su buen yantar, la calle es un lugar habitual para mi. El miércoles pasado cuando ya me iba después de haber tomado una carrillada divina, me encontré con la foto que muestro. Como si fuera un flash la imagen me atrapó, por eso congelé eternamente con mi iPhone el momento donde la luz y la sombra del atardecer embellecen lugares únicos. Lo que me sorprendió, y por eso la introducción de este texto, fue que los cuatros viandantes que pasaban por allí no se pararon ni un segundo a observar lo que yo estaba viendo.

La playa en invierno

La playa y el verano están intrínsecamente relacionados. Pero la playa y el invierno también guardan una interesante simbiosis, una prueba de ello son las fotografías que hice este invierno a un mar embravecido y a unas arenas llevadas velozmente por el viento. Si agradable fue desayunar contemplando entre cristales la vista esplendorosa que el mar ofrecía, pasear, con un fuerte viento por una playa solitaria de Barbate, escuchando el sonido de las olas, fue lo más placentero que un ser humano libre puede experimentar. La fotografía nunca sustituirá a las sensaciones, pero a veces se acerca a las emociones.