Acuarelas fotográficas

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Ayer, día espléndido en Sevilla, fui a buscar una foto a los jardines del Alcázar que ni siquiera la tenía en mi imaginación. Me topé en la plaza del Triunfo con unas magníficas esculturas de Moore, salpicada visualmente una de ellas con un coche oficial. Ante mi indignación, subí la fotografía rápidamente a las redes sociales, a sabiendas que soy, como dijo alguien, una gota de agua que junto a muchas más, forman una gran ola.
Una vez dentro del Alcázar, busque la foto deseada sin tener todavía claro cual sería. La luz, el cuidado de los jardines, los azulejos, el pavo real apostado en una tapia buscado a una pava, las fuentes, los lavabos antiguos y los pocos turistas que maravillados fotografiaban todo lo que se encontraban a su alrededor, hicieron posible que realizara una multitud de fotografías.
Lo que muestro en este post, es el resultado de una equivocación. Todo aquel que me conozca, sabe que sobre mí se puede escribir un libro de mis despistes o cagadas, por decirlo más coloquialmente, que unido a mi poca paciencia para revisar las cosas, hacen que trabajos complicados se conviertan en nada.
No se cuando toqué el botón de la cámara que convirtió, como por arte de magia, la fotografía convencional en acuarela. No se como, cuando estaba viendo las fotografías por la pantalla de la cámara, no me di cuenta que algo raro estaba pasando. No se qué, me impulsa a mostrar esta fotografía. No se a quien, le gustará lo que muestro. No se donde acabaran estas imágenes. Lo único que se, es que a mi me gustan y deseo compartir el material que no buscaba y encontré.

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Puente de Triana

Puente de Triana

El otro día leí una entrevista que le hacían a un fotógrafo famoso, cuyo nombre no recuerdo y que entre otras cosas decía que hasta que no veía la fotografía no la hacía. Si, se que es una obviedad, pero si la analizamos como concepto emocional, la cosa cambia. Casa vez que hago una fotografía como las que muestro en mi blog, estoy pensando en algo o en alguien y cuando consigo que el pensamiento coincida con la imagen me siento muy satisfecho y deseoso de compartirla.

El otro día, después de leer la entrevista del fotógrafo cuyo nombre no pongo en pié, me fui a dar un paseo por Triana. Estuve entre otras cosas, pensando en algunas personas que me importan y que no viven actualmente en Sevilla. Cuando vi la fotografía la hice: si, se que es una obviedad, pero estoy seguro que todo aquel que vea esta fotografía que muestro y esté lejos de mi ciudad, le trasmitiré mis sentimientos.