Primavera sevillana

Esta mañana, en la Av del Cid, me ha llamado la atención como al fondo se veía el crucero que está atracado en el Muelle de las Delicias (no creo que ningún crucerista preguntará el porqué de su nombre). No es la primera vez que esa imagen me ha llamado la atención pero como hoy tenía tiempo y además llevaba encima la cámara adecuada, he parado la moto para hacer la fotografía que durante algunos años, cuando llegaba un crucero, había estado observando.

Cuando he visto la foto, he pensado; «pues tampoco ha sido para tanto» sobre todo al ver como el árbol que estaba dando sombra a mi moto estaba suplicandome que le tirara unas fotos a las hojas blancas que contrastaban armoniosamente con el cielo azul de Sevilla. La siguiente mirada explotaron mis ojos cuando el rojo el blanco el verde y el rosa se juntaron para que le hiciera otra fotografía.

Hoy, que el ánimo no era el más adecuado para fotografiar la belleza de los colores que la naturaleza nos regala, la casualidad, ha hecho posible que por mirar un barco que se encontraba al fondo de una avenida, haya fotografiado parte de la primavera sevillana.

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Tiempo del bocadillo

El tiempo del bocadillo es una expresión muy habitual entre los trabajadores de la construcción. No llama la atención ver en una obra, sobre las once de la mañana, a un grupo de albañiles sentados sobre algún artilugio de banco improvisado tomándose un bocadillo.

Ayer, me llamó la atención, ver a esta parejas de estatuas humanas sentado sobre un poyete en el arquillo del ayuntamiento tomándose un bocadillo, justo debajo del despacho del Alcalde de la ciudad. No es que estos trabajadores no tenga derecho al tiempo del bocadillo, es más, con el esfuerzo que hacen al estar tanto tiempo inmóvil necesitaría más bien el tiempo del puchero con “to sus avíos”. Lo que llama la atención es que con esas indumentarias que se asocia al inmovilismo, sus movimientos a la hora de conversar y pegarle un gran bocado al pan no eran pausados y armónicos, como cuando se le echa una moneda, sino más bien todo lo contrario.

Algunas visiones casuales chocan a la vista y esta, es un claro ejemplo de ello.

Toreo o Circo

Toreo o Circo, this is the question. Ayer algunos nos fuimos de la plaza haciéndonos esta pregunta cuando terminó la corrida en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla . Lo que está claro es que el público de ayer era distinto al habitual, detrás mía había varios “Guiris” que estaban entusiasmado con el valor de Padilla y las facultades atléticas del Fandi. Si estas corridas le hacen un bien a la fiesta: ¡Viva el circo taurino!.

El Fandi. /Eduardo Briones

Padilla. /Eduardo Briones

Susto en la plaza

Algunas veces realizamos las fotos que no pretendemos hacer. Ayer en la Real Maestranza, el maestro Manzanares, dio un lección de torería acompasando a los dos buenos toros de Nuñez del Cubillo, que la suerte del sorteo le proporcionó, a tocar con su capote y muleta los sones de la tauromaquia. Seguro que en Youtube se podrá contemplar, aunque no sentir, —para eso se tiene que estar en la plaza— las faenas del torero. En los periódicos, también se puede ver fotografías de los buenos muletazos del maestro y también leer y como no, entreleer, los muchos detalles de torería que Jose María Manzanares, torero sevillano nacido en Alicante, regaló a la afición.

En mi blog, no voy a poner fotos de la faena. Expongo la foto que no quise hacer y que ningún medio de comunicación publicaría. En el segundo toro, a traición y sin previo aviso, el animal cogió del muslo a Manzanares y lo elevó a una altura considerable. El primer disparo de la cámara no captó la elevación sino la cara de los aficionados cuando de repente ven la cogida. El segundo dispara ya se centró en el torero, pero eso es ya otra noticia.

Real Maestranza de Caballería

¡Qué alegría es ver la Real Maestranza de Sevilla con el aforo completo!. Podría utilizar múltiples tópicos para convencer a los que nunca hayan estado en la plaza de toros de Sevilla para que lo hagan antes de que los mismos responsables de la fiesta la apuntillen. Lo que esta claro es que el coso del Baratillo es un marco incomparable que todo ser humano amante de lo bello debería conocer y si es con buenos toreros y un ganado digno; mejor.