Espuma de colores

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Con una prisa relativa, pues había quedado para comer con un amigo al que siempre hago esperar, decidí irme andando al centro de Sevilla, como tengo la suerte de pasar por el Parque de Maria Luisa, el reclamo para ir andando es una delicia.

Desde la torre Sur de la Plaza de España, me llamaban la atención los colores que formaban arbitrariamente las pompas de jabón que una chica estaba haciendo. Cuanto más me acercaba, más me llamaban la atención, por lo que gracias al destino, —llevaba una cámara de fotos que acaba de recoger del servicio técnico— puede recrearme en las fotografías que os muestro.

P.D. Al cuarto de hora de estar haciendo fotografías, la chica que hacía las pompas de colores, sacó de un bolsillo de su bolso un cartel desplegable escrito en inglés que decía algo así: «Si haces fotografías de mi arte, págame», con una sonrisa de comprensión, le hice caso. Cuando terminé, me encontré a mi amigo Serranito que estaba haciendo lo mismo que yo, aunque no nos habíamos visto. No nos enseñamos las fotos ni siquiera las comentamos. Ayer por la noche vi que en su muro de Facebook había colocado una buena foto de una pompa de jabón.

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Trilogía

Patios y torre /Eduardo Briones

Sin ánimo de descubrir el universo y sin intentar apropiarme de las neuronas tranquilas que el fin de semana así lo demanda, propongo un ejercicio en el que la razón triunfe sombre todas las cosas.

Los corrales y patios de vecinos de Triana son un recurrente muy habitual en las letras de las Sevillanas antiguas. Según las coplas populares era un lugar en el que la vida se vivía de una manera peculiar y en donde el vecindario era sinónimo de familia. Allí nacieron iconos inmortales como el Cachorro y grandes artistas y toreros.

Ayer, acudiendo para recibir auxilio de una amiga incondicional que vive en la calle Alfarería, miré por la ventana de su casa y me llamó la atención y por eso lo fotografíe, una gigante torre, un cielo azul con unas nubes blancas de algodón y un patio antiguo de Triana.

Fuente de las cuatro estaciones

Fuente cuatro estaciones

¿Me puedes decir cómo llegar a la Plaza de Don Juan de Austria donde se encuentra la fuente de las cuatro estaciones? Estoy seguro de que muchos sevillanos al oír esta pregunta pondrían cara de extraños y dirían : «¡Ehhhh!» Claro, otros, siguiendo la idiosincrasia sevillana y sin tener la menor idea de donde esta la plaza dirían con cara de “sabelotodo”: «Tire “palante tó” derechito y pregunte cuando llegue al final »

¿Me puedes decir como llegar a la Pasarela? No hay duda que ante esta pregunta, casi todos (todavía existen zoquetes sevillanos que no tienen ni idea donde viven) darían las coordenadas correctas diciendo algo así. «Tire
“to palante” y cuando vea una fuente, allí es»

Ayer de noche, después de un día raro para mi, casi a punto de tirar la toalla, me encontré en la plaza Don Juan de Austria viendo como la fuente de las cuatro estaciones, que se encuentra en la Pasaralela, estaba magníficamente iluminada y me pregunté ante la admiración que estaba contemplando; « ¿Qué daría cualquier ciudad del mundo por tener algo así?» Sin ánimo de ser excesivamente crítico con mi ciudad, soy de la opinión de que la belleza de Sevilla no es proporcional con la publicidad que los propios sevillanos hacemos de ella, pues algunas veces confundimos las cosas, viendo sin observar y hablando sin conocer el verdadero significado de las mismas.

Naranjos, lluvia y cumpleaño

naranjos y lluvia

Los que te quieren te lo hacen saber pronto.. o no? Cómo todo es relativo y nada es verdad ni mentira, esta mañana temprano me he encontrado con unos cuantos mensajes puestos por personas que no cabe duda que me quieren y cómo no, el mensaje de mi madre. Al leerlo, me ha hecho recordar lo que escribí el año pasado, por eso y por pereza, lo vuelvo a reproducir.

Un 18 de enero, fue la consecución de un regalo de Dios, o por lo menos así me lo hace saber mi madre cada mañana de un 18 de enero. Ella me llama y me dice entre otras cosas: “Yo le pedí un regalo a Dios, y llegaste tú”. Claro, mi hermana Mari Carmen, que también llegó ese día, mi hermana Mari Santos, que nació dos años y tres días antes y mi hermano Jesús que llegó al mundo dieciséis años más tarde, reciben el mismo mensaje de nuestra progenitora.
Cada uno de los que estén leyendo esto pueden sacar sus propias conclusiones. Pero tanto mis amigos como mis enemigos se reirán, aunque, está claro que los últimos, lo harán de una forma socarrona y aviesas.
¿Qué significa cumplir años?. Margaret Fuller, una periodista estadounidense que fue una gran defensora de los derechos de la mujer dijo lo siguiente: “Desde muy temprana edad, me di cuenta que el único objetivo en la vida era crecer”, porque según dijo Hector Álvarez: “Cuando por los años no puedas correr, trota; cuando no puedas trotar, camina; cuando no puedas caminar, usa bastón. ¡Pero no te detengas!”. Está claro que como dijo Robert Owen: “los mejores cumpleaños son los que todavía están por llegar” y eso es lo que pensamos aquellos que como dijo Queen Elizabeth, sabemos que: “todo lo que poseo por el momento es tiempo”.
Franz Kafka, hombre raro, pero raro, escribió: “La juventud es feliz porque tiene la habilidad de ver la belleza. Todo aquel que conserva la habilidad de ver la belleza nunca envejece” por eso estoy de acuerdo con Emily Dickinson cuando dijo. “No nos volvemos viejos con los años, sino nuevos con cada día que llega” porque hacemos lo que dijo Ethel Barrymore: “Maduras el día que por primera vez te ríes de ti mismo”.
Como tengo más de cincuenta años utilizaré una frase de Victor Hugo que dijo: “Los cuarenta son la edad madura de la juventud, los cincuenta la juventud madura”. Por eso y por mucho me uniré a las sabias palabras que el escritor irlandés George Bernard Shaw escribió con respecto a los cumpleaños: “Sólo un loco celebra que cumple años”.

P.D. Hoy 18 de enero, día de mi cumpleaños, está lloviendo y cómo soy un afortunado y me gusta reflejar las cosas bellas de la vida, he salido a la puerta de mi casa para encontrarme con esta fotografía. Muchas gracias a todos los que me habéis llamado y escrito y también a todos los que se han acordada de mi aunque no lo hayan expresado, ni pública ni privadamente.

Cualquier sitio es bueno para rezar

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Este hombre que durante varios años va por los bares de sevilla con un extraño instrumento tocando sonidos, según él, de África, a una hora determinada de la mañana hace una parada para rezar. Está claro que sus oraciones no van dirigidas hacia el Dios en el que creen la mayoría de los sevillanos, pero con una libertad que es incomprensible para algunos, este señor tiene la posibilidad de dirigirle sus súplicas a un Dios que aunque no lo conozco lo respeto y por eso exijo el mismo trato con relación a mis creencias y preferencias.

La próxima vez que este hombre me intente deleitar con algún sonido africano, le seguiré diciendo con una sonrisa libre y amable que no me gustan sus cantos aunque respete su arte y su forma de rezar.

Cena de fin de año

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“¿Y si fuesen 10 justos los que hallaréis en Sodoma?. En este caso no destruiré la ciudad por amor a esos diez justos”. Esta es la última parte de la conversación que mantuvo el patriarca Abraham con el Señor, ante la sentencia casi irrevocable de eliminar dos ciudades corruptas y depravadas.

Hace ya bastante tiempo hice un reportaje que consistía en transmitir la labor que hacía un grupo de estudiantes de la universidad dando bebidas calientes y conversación a los indigentes que por las noches dormían en la calle. Cuando le pregunté, al finalizar la tarea, a una de las responsables qué a cuantos desahuciados había reinsertado en la sociedad, me contesto que a muy pocos, quizás, uno o dos.

¿Merece la pena buscar al justo? Sin duda, ayer por la tarde lo pude comprobar. Estas fotografías son un homenaje a todos los voluntarios que pusieron su granito de arena para que algunos justos tuvieran una excelente comida de fin de año.

Fin de la jornada. Feliz año.