Jacaranda

Ayer por la mañana, camino del trabajo,  una belleza visual hizo que frenara bruscamente la moto para contemplar el esplendor de la hojas moradas de unos árboles  que se encontraban en los Jardines de la Buhaira.

Ayer por la tarde, corriendo por el parque del Prado de San Sebastián, bajé el poco ritmo que llevaba para contemplar el esplendor de las hojas moradas de unos árboles.

Ayer me hice fans incondicional del árbol de la Jacaranda.

 

10 de febrero

Soy de los que piensan que la vida se origina en la concepción y por eso le doy tanta importancia a esa fecha, pero claro, ante lo tangible del nacimiento que es cuando la magia de la vida se contempla en su máxima expresión, no hay efemérides que pueda superar eso.

Ayer por partida doble mis recuerdos y sentimientos se juntaron viendo a dos seres que quiero y querré toda mi vida. Mi hijo Pablo que cumplía 19 esplendorosos años y mi sobrino que acababa de nacer.

A las 18.12h., después de haber saboreado una estupenda conversación con Pablo, siendo testigo de ello un chuletón de categoría, recibí un whatsapp de mi madre adjuntando una fotografía de un recién nacido que con apenas unos minutos de vida exterior ya demostraba que este mundo a donde ha venido merece ser exprimido. La complaciente mirada perdida del recién nacido ante el regazo de la paz absoluta como es el pecho protector de una madre, le hace comprender todavía sin saber, que no hay nada mejor en el mundo que ser amado, no por deseado, que lo es, sino por instinto.

Los labios secos de la madre que aparecen en la foto muestran una mirada que no se ve pero se siente y conmueve. A mi particularmente, me llena de ternura, pues se a ciencia cierta el recorrido difícil y algunas veces cruel que tuvo que pasar para que llegara este momento. ¡No habrá una mejor madre qué pueda criar a mi sobrino! ¡Qué buena elección hizo mi hermano para que las raíces de la familia siguieran creciendo!

En la fotografía también vi a mi hermano Jesús, pues en ella muestra la esencia de sus sentimientos, él no nos quería enseñar a su precioso hijo recién nacido sino demostrar lo que había sido ese momento. Había habido dolor, la sangre en la sábana así lo demuestra. Había habido llanto; la expresión de la cara del niño es la placidez absoluta que se tiene después de haber llorado de alegría. Una parte de la mano de la madre abrazando a su bebe nos indica y muestra que le ha nacido un tesoro que hay que admirarlo sin estrujarlo. ¡Qué suerte tiene un hijo al nacer cuando se encuentra tanto amor a su alrededor!

El 10 de febrero es la fecha que estará doblemente colocada en un trozo de mi corazón, pues me recordará para siempre como al comenzar el verano dos semillas germinaron para crear dos vidas maravillosas.

Nacer y morir

No soy muy aficionado a ver Belenes y es más; me gustan más bien poco. Ayer, sin saber porqué, entré en uno que se encuentra en la iglesia del Salvador. Al verlo, me quedé quieto y no por la belleza de sus figuras sino por el significado tan importante que transmite.

El misterio del Cristianismo representado en un instante ¡La vida humilde del hombre más grande de la historia y la muerte cruel del redentor de la humanidad!

 

SOL Y AMISTAD

María Ostiz, cantaba a principios de los años 70 que un pueblo “es algo más que una maleta/perdida en la estación del tiempo” y de eso me acordé el otro día cuando estuve en un pueblo de la sierra norte de Sevilla, concretamente en Cazalla de la Sierra.

Entre las mil maravillosas sensaciones que me traje, sobresalió una que es la que muestro en las dos fotografías de este post. En la parada del autobús, dos viejecitos (lo siento si no soy políticamente correcto por decir viejecitos a señores mayores de la tercera edad) se juntaban alrededor de una mesa de plástico, utilizando uno el asiento de la parada y el otro el andador, para jugar a las cartas ante unos rayos de sol, que más que iluminar, acariciaban la piel.

El sol de invierno y el aire limpio de la sierra, fueron testigos privilegiados de cómo en este pueblo, una maleta de buenas sensaciones se queda perdida en el tiempo, para enseñarle a todo el que quiera que la felicidad esta en disfrutar de las cosas que la vida nos regala. En este caso; sol y amistad.

MUCHO COLORIDO Y POCO FLAMENCO

Más colorido que flamenco pudimos ver ayer en el teatro de la Maestranza de Sevilla, con la representación de la obra “La guerra de la mujeres” , algo que agradecemos los fotógrafos que cubrimos la bienal de flamenco. ¿Y el aficionado?.

ENLACE PARA VER LA GALERÍA DE EUROPAPRESS:

http://fotos.europapress.es/andalucia/default.aspx?NumPag=1&FotoTemaId=131812&FotoId=1182783