Plaza de la Inmaculada

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No se por qué, pero cuando se habla de fotografía , siempre sale a relucir el blanco y negro. Por regla general te dicen: «A mi lo que más me gusta son las fotos en blanco y negro». Como no soy nada convencional y me gusta el realismo mágico, soy más partidario de color, lo que ocurre es que a veces algunas fotografías forman parte del blanco y negro.
Viendo la fotografía que hice ayer al monumento de la Inmaculada y jugando con los niveles, rápidamente le quité la saturación para eliminar los colores tristes que tenía la foto, y este es el resultado. Utilicé un teleobjetivo para realizar la fotografía, pues sólo había una posición donde coincidían, la Inmaculada y el pino que hay detrás, que según mi percepción e intuición podría representar la unión de la Inmaculada con la Virgen del Rocío, pues el pino hacía como de manto. Si, Francisco, ya se que es una paja mental, pero cada foto tiene un sentido que a veces se plasma y otras no.
Tengo que confesar que la plaza del Triunfo es uno de mis lugares favoritos, por eso también muestro otra fotografía que hice hace justamente un año donde es imposible quitarle el color a la imagen.

Sevilla

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Ventana con vistas

Ventana con vistas

Si alguien me pregunta qué es lo que más me gusta de mi trabajo, le digo que dos cosas; estar continuamente en la calle y la ausencia de rutina. El estar casi todo el día en la calle y en horario distinto, significa que observas los pequeños o los grandes detalles que la luz te brinda en ese justo momento.
Hoy, camino de ningún lugar, y regresando de varios sitios, me he encontrado con esta fotografía. La imagen me ha recordado a mi admirado amigo, Javier Jiménez Sánchez Dalp y no por su filantropía, ni tampoco por sus maravillosos dibujos a bolígrafo. Me he acordado de él, por la letra de la rumba que compuso y que, mi amigo “El límpito” y yo, le cantamos a mi hermano el día de su boda; «Soy sevillano». El estribillo de la canción dice así: « Quiero levantarme y al despertar/ver por la ventana a mi Giralda y mi Catedral».
¡Qué gran suerte y que magnifico privilegio es abrir esa ventana y ver todos los días por la mañana a mi Giralda y mi Catedral!

El Cachorro

El Cachorro

Esta mañana cuando he salido a la calle y he visto que estaba lloviendo, lo primero que pensé fue: «¡Claro, hoy sale el Cachorro!». Con menos fe que Nono tirando el último penalti y con menos esperanza que el Betis esperando la salvación, me he ido a la calle Castilla par ver el viacrucis del Cachorro.
A parte de que no ha llovido, lo que más me ha sorprendido era la multitud de trianeros que apostados en las aceras estaban pacientemente esperando ver a su Cristo pasar. El olor a azahar, que lleva esta semana enamorándome, estaba impregnado en todo la calle Castilla. Me ha parecido observar, al ver las fotografías, que el Cristo del Cachorro estaba inhalando su último suspiro oliendo a azahar.
Aquí os dejo mi visión del Cachorro desde la calle Castilla hasta la Parroquia de la O.

La orilla de San Jerónimo

La orilla de San Jerónimo

¡Tanto tiempo viviendo de espalda al río que resulta sorprendente cuando te lo encuentras de frente!. Este ha sido mi caso cuando el otro día pasé por San Jerónimo, y me paré durante un rato a gozar de esta parte de la ciudad tan descocida.
No me gusta insistir, prefiero suplicar, por eso suplico a todo aquel que no conozca esta parte de Sevilla, que lo haga pronto, pues las estadísticas dicen que un maravilloso lugar en unos años se transformará en un vertedero de desidia por dos razones: Falta de presupuesto y mala educación ciudadana.
¡Exagerado!. ¡Qué se lo pregunten al Jardín Americano (legado de la Expo) que está destrozado después de haber sido regenerado en el 2010 tras una inversión de 2,5 millones de euros.
Como mi referencia es Bill Cunningham, fotógrafo documentalista de NY y el Woody Allen de la fotografía (el periódico el mundo así lo describe en un interesantísimo artículo) he querido utilizar una de sus frases más celebres para mostrar el bello paisaje que se contempla al atardecer desde la orilla de San Jerónimo: « Sólo tienes que levantar la mirada. En cualquier sitio hacia donde mires ves algo maravilloso. El que busca belleza está destinado a encontrarla»
P.D. El rio y sus alrededores es algo importante para mi.

OLOR A AZAHAR

OLOR A AZAHAR

El olor que desprende la mayoría de las calles de Sevilla en estos días es maravilloso. Desayunar por la mañana debajo de un naranjo en flor no tiene precio. Espero que la fotografía que reproduzco en este post, lleve el olor del azahar que tanto impregna la personalidad de todos los sevillanos.
P.D. Estas foto está dedicada a mi familia que no pueden disfrutar de la primavera en Sevilla, o sea: Jesús, Berta, Marta,Alberto, Mónica, Pedro, Moniquita y Tito.