BANCO DE ALIMENTOS

Banco de alimentoUna frase de Jesucristo recogida en el evangelio dice: “que tu mano derecha no sepa que hace la izquierda”, sin duda si todos siguiéramos esta enseñanza acabaríamos con la solidaridad mundial, pues al ser humano, por naturaleza, le gusta la notoriedad.

Ayer mi mano derecha le dijo a la izquierda que durante dos horas recogieran alimentos de solidarios ciudadanos que llevaban en la frente la frase del evangelio que dice “hay más felicidad en dar que en recibir”. A pesar de mi escepticismo patológico con la mayoría de la acciones populistas y demagógicas, ayer, olvidé mis prejuicios y colaboré con una organización que me consta por lo visto y vivido que utilizan lo recogido para ayudar a los más necesitados.

Ayer mi mano derecha le comentaba alegremente a mi mano izquierda, como en apenas dos horas, un contenedor de alimentos había sido llenado por completo.
Ayer mi mano derecha le dijo emocionada a mi mano izquierda, como una señora de una edad considerable y una sonrisa limpia amable y sincera, me dijera: “Soy el relevo, ya te puedes marchar”.

Ayer mi mano derecha cogió su móvil para hacer varias fotografías y enseñárselas a mi mano izquierda para que esta las publicaras en mi blog y así difundirlas en el ciberespacio, mostrando que hay días en los que es importante exhibir la solidaridad públicamente.

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Trabajador digno

Un hombre digno. /Eduardo Briones

Hay tres o cuatro frases que escuché en el colegio a diferentes profesores que nunca se me olvidarán. Cuando tenía unos siete años un viejo profesor que siempre iba pulcramente vestido de negro y cuya sabiduría era proporcional a sus canas nos dijo: “Sed libres al elegir vuestra profesión, qué nadie os impida ser lo que pretendéis ser, pero sed siempre los mejores. Si elegís ser zapateros intentad ser el mejor zapatero; si elegís ser sacerdotes; intentad ser el mejor sacerdote; si elegís ser mecánicos; sed el mejor mecánico; si elegís.. lo que sea; sed los mejores”.

Ayer cuando vi a este inmigrante que tiene asignado el semáforo del puesto de los monos, recordé a mi viejo profesor, pues a pesar del trabajo tan humilde que realiza intenta ser el mejor.

Vivir

Vivir

En una ocasión un alto cargo judicial le preguntó a un reo inocente, ¿qué es la verdad?. El honesto cautivo le respondió con el silencio, demostrando entre otras cosas, que si no quieres saber la respuesta es mejor no preguntar.
Algunas personas piensan que el poder es igual a la divinidad, por eso se abstraen de la realidad y montan un mundo paralelo, que es tan real para sus ojos como irreal para el resto de sus subordinados. Hacerles ver su equivocación sería igual que convencer a un niño de que las chucherías producen colesterol. Luchar contra sus malas praxis sería un suicidio, pues están tan arraigadas, que sin ellas, les sería imposible sobrevivir.
Son abominables, aunque a veces necesarios, son repugnantes, aunque a veces irremplazables, son malos, aunque a veces hacen cosas buenas, son lo que a cualquier persona normal no le gustaría ser. Ni una milésima de segundo de mi vida me cambiaría por vivir como ellos, ni una milésima de segundo compartiría parte de mi vida con ellos, aunque por desgracia, millones de milésimas de segundo tenga que compartir mi existencia con ellos.
La desgracia va con ellos, a pesar de que lo disimulen, su sambenito lo llevan bien visible, a la vista de todos, para que todos en sus más íntimos silencios les recuerden que eso no es vivir.
Vivir es lo que hacen las personas normales, las que disfrutan de los pequeños placeres de la vida, las que al abrazarse a un ser querido no piensan en nada más, solo en seguir en esa misma posición. Vivir es sentir que te importa la gente. Vivir es sentir que le interesas a otros. Vivir es tener amigos. Vivir es tener buenos enemigos. Vivir es mucho más que ostentar algún poder terrenal.
Que no nos quiten ni un minuto de nuestro tiempo gentes que no saben vivir.

Un día en el campo

Un día en el campo. /Eduardo Briones

El silencio del campo es uno de los silencios más agradables que existen. Decía una canción del “Ultimo de la Fila”; “si lo que vas a decir no es más bello que el silencio, no lo vayas a decir” Ayer estuve en el campo acompasando los sonidos de la naturaleza con la grata compañía de voces humanas cuyo sonido era igual de bello que el silencio. El olor a campo, el caminar reposado ante explicaciones de obras hechas con gusto y armonía, el buen yantar y la contemplación de una maravillosa puesta de sol hizo que el el día de ayer fuera completo y merecedor de perdurar en el tiempo por medio de la escritura y la fotografía.