Vísperas

Las vísperas están asociadas en Sevilla a la Semana Santa. La hermosura de ver un pequeño grupo de nazarenos y a un Cristo con una ternura sobrenatural en un barrio lleno de azahar como es el del Helíopolis , es transportarse a los orígenes de la Semana Santa.

La calle Placentines ,siempre a rebosar durante toda la Semana Santa,  en las vísperas está muy  confortable para contemplar con reflexión al Cristo de la Corona. Con un poco de atención se puede escuchar el crujir de la madera cuando los costaleros levantan a pulso a su titular.

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Triana es  Triana , por eso su víspera es diferente.  Antes de  comenzar la Semana de Pasión empieza con el final, exhibiendo por sus calles una excelente talla de un Cristo muerto en la Cruz.

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Las vísperas me recuerdan la Semana Santa que nuestros abuelos nos contaron y que en los últimos años me preparan para vivir con ilusión la Semana más hermosa del año.

El Guadalquivir

Un río como el Guadalquivir sería el sueño de muchas ciudades. Sus aguas reflejan con perfecta armonía lo nuevo y lo viejo. Su puente más hermoso, el de Triana, es la simbiosis de lo práctico y lo bello. Sus corrientes tranquilas son un bálsamo para los sentidos. El Guadalquivir es un río que enamora.

¿Aprovecha Sevilla esta gran avenida fluvial de la ciudad?

Soñar con Triana

La otra orilla del río es la opuesta a Triana, o sea; Sevilla. Yo, soy de la generación de trianeros que cuando cruzábamos el puente decíamos que íbamos a Sevilla.

En una noche calurosa de verano, no hay nada más placentero que sentarse con unos amigos al lado del río Guadalquivir, para soñar, entre otras cosas, con Triana.

El río y Triana /Eduardo Briones

Remando al unísono

Después de haber leído varios periódicos y haber escuchado unas cuantas emisoras de radio, me he ido al ordenador a buscar una fotografía que un amigo me había pedido que le mandara. Sin saber por qué, me he topado con esta fotografía que hice hace unos meses en el paseo Marqués de Contadero una mañana muy temprano buscando un proyecto que tengo entre manos y que la tenía guardada en la carpeta de lo incierto.

El río y Triana es algo que forman parte de mi genes y ante ello no puedo hacer nada más que felicitarme por la suerte que tengo. Pasear por ambas orillas nunca me casará, sus vistas sus luces y sobre todo sus sensaciones hacen que cada hora sea diferente.

Hoy, que afronto el día de una forma extraña debido a un fin de semana intenso y ante la espera de confirmaciones de expectativas soñadas, vuelvo a recurrir a la imaginación esperando ser uno de estos remeros que al unísono y a la voz de su timonel reman al unísono para lograr una meta.

Trilogía

Patios y torre /Eduardo Briones

Sin ánimo de descubrir el universo y sin intentar apropiarme de las neuronas tranquilas que el fin de semana así lo demanda, propongo un ejercicio en el que la razón triunfe sombre todas las cosas.

Los corrales y patios de vecinos de Triana son un recurrente muy habitual en las letras de las Sevillanas antiguas. Según las coplas populares era un lugar en el que la vida se vivía de una manera peculiar y en donde el vecindario era sinónimo de familia. Allí nacieron iconos inmortales como el Cachorro y grandes artistas y toreros.

Ayer, acudiendo para recibir auxilio de una amiga incondicional que vive en la calle Alfarería, miré por la ventana de su casa y me llamó la atención y por eso lo fotografíe, una gigante torre, un cielo azul con unas nubes blancas de algodón y un patio antiguo de Triana.

Puente del Corpus

Puente del Corpus

Esta mañana después de haber disfrutado de un día intenso con el intenso de Carlos Telmo, entre el dolor de cabeza y el revoltijo de estómago que me hacía jurar en arameo; ¡no volveré a beber!, me ha martirizado los oídos el sonido de una banda de música.

Impaciente porque acabaran de tocar y asumiendo mi responsabilidad profesional, me he preparado para cubrir el Corpus de Triana. Antes de llegar a la calle que está justo al lado de mi casa, con más músicos que gente, pasaba la custodia de EL Tiro de Línea. Me ha llamado la atención cuando al girar a la derecha ha pasado delante de una fachada donde estaba pintado do un gran graffiti. ¿Titular de la fotografía?. “El graffiti y la custodia”. Cuando estaba haciendo la fotografía escuché la alarma de mi coche sonando, porque un músico de un volumen considerable estaba golpeando fuertemente su tambor. ¿Titular de lo ocurrido? “Un tambor hace saltar las alarmas de los coches”.

Una vez en Triana y después de cruzar el puente de mis sueños, (la policía no me ha dejado pasar con la moto, cosa que en mi interior, aunque no en mi exterior, le agradecí, pues el paseo y la vista son magníficos) me fui directamente a la Capilla de los Marineros donde, entre otras cosas, pude fotografíar la custodia cuando pasaba por delante de la Esperanza de Triana, ¿Titular de la fotografía?. “Santa Ana, la Virgen María y su hijo, saludan a la Esperanza”.

Una vez terminada la procesión y después de tomarme una cerveza para nivelar el cuerpo yendo en dirección a recoger mi moto, me he encontrado en la plaza del Altozano, una motocicleta enorme tipo sidecar. ¿Titular de la fotografía? “¿Moto grande o moto pequeña?”

Lo mejor de haber visto la moto grande es que mi mirada se ha detenido en el “Sushi Bar” y por supuesto he entrado en tan singular bar trianero, lo que me ha recordado que mi nuevo amigo y compañero, Pablo Bekan, (es un especialista entre otras cosas del sushi) salía en el Corpus de la Magdalena y que le dije que iba a verlo. Corriendo y todavía con los granos de arroz entre las muelas, me he encontrado que el cortejo había terminado y estaba todo recogido, por lo que decidí, por vergüenza torera, irme a otro bar para terminar de nivelar el alcohol del cuerpo y poderme dormir una siesta de campeonato, cosa que he hecho y he disfrutado. Al despertarme, todavía con la baba en la boca, en la tele empezaba una película; “Tu y yo”. ¡Pero si ayer con mi amiga Marisol estuvimos hablando de esta película, acordándonos del remake de “Algo para recordar”!. Después de derramar alguna que otra lágrima con Deborah Kerr y Gary Grant me he dispuesto ha escribir en mi blog.

Ya se que no debo hablar en mi blog de asuntos personales, pero es que este puente, a pesar de algunas ausencias, ha sido tan intenso, divertido y poco planificado, que he decido contar mi última jornada.

¿Titular de estos días?. “La vida es bella cuando se improvisa disfrutando con los amigos”

P.D. Todavía me queda la jornada en el EME, pero eso es otra historia.