FIN DE LAS VACIONES

Nunca supe despedirme de unas vacaciones, aunque siempre me suena una canción. “Adios con el corazón”. Tantos finales de verano cantándola cuando era joven e inexperto que ahora que soy mayor y todavía inexperto la música suena en mi corazón cuando me voy alejando del lugar donde la monotonía se convierte en tu mejor aliado. Tengo la sensación extraña de haber estado mucho tiempo en el mismo lugar y poco tiempo en el mismo sitio. A veces las contradicciones son la mejor alianza para el disfrute.

Leyendo el blog de los recuerdos me asiento en la realidad que viví. Insisto a mis amigos, aunque casi nunca me hacen caso, a que escriban y fotografíen sus viajes y lo repasen al cabo del tiempo, pues son volverlos a vivir al cabo del tiempo. ¡Anticiparse a los recuerdos requiere un mínimo de esfuerzo!

Espero leer los post de esta semana el año que viene antes de venir de vacaciones para recordar los buenos momentos que he sentido. Sé, que las imágenes me recordarán risas, reflexiones y compañía.

Me siento muy gratificado por los comentarios jocosos que algunos me han enviado: ¡Incluso los negativos!. Ver y observad lo cotidiano es lo que más me gusta. Investigar la costumbre del ser humano en mi silla de playa es para mi, lo más distraído del mundo.

Dando las gracias a todos los que me siguen, termino con esta paja mental, (como dice mi amigo Francisco) dándoles las gracias a Juan y Laura por su generosidad impagable y como decía una amigo mío cuando quería que lo dejaran en paz: ¡Adioooooooooooos!.

P.D. Las últimas fotos que muestro están hechas con el corazón, recordando a mi amigo Pablo Beca que hoy está pasando por el duro trance de despedir fisicamente y para siempre a su progenitor. ¡Amigo, espero que sientas este fuerte abrazo que te mando desde la distancia. Te lo envío con la perpetuidad que tiene lo publicado y que aunque no te de ánimo, pues hoy no lo hay, te de consuelo!

La calma

Después de la tormenta siempre llega la calma y ayer fue un día de calma. Los que me conocen y me siguen saben que lo qué más me calma es pasear por la playa al atardecer. Después del fin de semana desesperante por culpa de un concierto colocado en un lugar inapropiado conseguí cumplir con uno de los propósitos de las vacaciones; relajarme.

Durante esta semana de vacaciones sólo pretendo encontrar el equilibrio de espíritu que me de la tranquilidad necesaria para afrontar los nuevos retos que comenzarán muy pronto. Ayer al atardecer, paseando por la playa, comencé a sentir y a fotografiar el propósito de esta semana de vacaciones.

¿A donde ir?

¿A donde ir?

El éxito de unas buenas vacaciones en pareja consiste en agrupar los gustos y necesidades de los dos y que cada uno ceda en sus preferencias. Esta pareja que está en la fuete de la puerta de Jerez parece que se encuentra en el dilema de seguir disfrutando de las cosas maravillosas que nos ofrece la ciudad de Sevilla o ir a descansar. ¿Quien habrá cedido?.

Hay un dicho que dice:«más valen dos tetas que dos carretas». En este caso no se ha cumplido, pues la sonrisa de él ha podido con las tetas de ella.