Dormir con las ventanas abiertas.

Dormir con las ventanas abiertas.

En pleno centro de Sevilla a las 3 de la mañana, con un calor asfixiante y unas cuantas de cruz del campo en mi haber, me encuentro con esta imagen. La calidad no es la idónea, primero porque solo llevaba el móvil y en segundo lugar porque quiero ser respetuosos con el personaje y con su sueño (por eso le tapo la cara con un barrote de la reja y tiré una sola imagen), pero algunas veces el impacto de la fotografía prima sobre la calidad.

No se lo que me llamó más la atención, si el hombre espatarrado en calzoncillo en la cama con las ventanas abiertas por el calor o los ronquidos que escuchaba antes de llegar a esta casa. Para que a la estampa no le faltara ningún detalle, en la reja hay colgado un cartel de “se alquila”. La pregunta es: ¿qué se alquila; las vistas, el señor o la habitación fresquita?.