Cádiz, marco incomparable.

Cádiz, marco incomparable. /Eduardo Briones

 

¡Qué tendrá Cádiz que tanto enamora! Ayer se me pasaron las horas volando sentado en el “Quilla”, que se encuentra en el paseo, Antonio Burgos, donde el autor de las Habaneras de Cadiz contempló “las olas de la Caleta, que es plata quieta” y yo fotografié el marco incomparable de esta maravillosa ciudad.

Al igual que los musulmanes tienen que visitar la Meca por lo menos una vez en la vida, todos los ciudadanos del mundo deberíamos por obligación, ir por lo menos una vez al año a este santuario andaluz.

 

PD. Mi peregrinación a Cadiz del año pasado.https://eduardobrionesgomez.com/2013/07/30/cadiz/

Ferreteria Victoria

Ferreteria Victoria

La tecnología está llegando a superarnos. Eso es una realidad que llevo escuchando muchos años, aunque gracias a Dios todavía no me haya rebasado. Cada cual lidiamos como podemos y sabemos con los avances tecnológicos que en un principio nos eclipsan y que al cabo de un tiempo forman parte de nosotros. ¿Será por eso que cuando vemos cosas sencillas y prácticas nos quedamos embobados?.

Existe una ferretería —como diría mi madre, «de toda la vida»—que se encuentra situada en la calle Entre Cárceles. Se llama «Ferretería Bazar Victoria». Sus escaparates son un verdadero placer para los sentidos, pues en ellos encontrarás materiales singulares y peculiares sin dejar de ser práctico. Es curioso leer sobre un papel escrito a bolígrafo rojo, cuales son las utilidades de los pequeños objetos que armoniosamente están muy bien colocados a la vista del viandante. Como escribió Antonio Burgos en uno de sus artículos; «más que una ferretería; es un museo».

El nombre de la calle donde se encuentra este negocio, es debido a que en un lado estaba la Audiencia, con su correspondiente calabozo y al otro la Cárcel Real. Hoy día, la antigua audiencia, es la sede de la Fundación Cajasól, o sea, La Caixa, y la antigua cárcel son oficinas de un banco catalán, o sea, La Caixa. Cuando subamos por esta calle,—si vamos a la plaza del Salvador a tomar unas cervezas; mejor—o bajemos por ella, detente en esta ferretería auténtica y sevillana, pues gracias a Dios o al azar, las fusiones financieras no le han cambiado ni su nombre ni su idiosincracia.