Domingueros

Domingueros
Los domingo es el día grande de los «domingueros», ya sea en el campo o en la playa. Si, ya se que no estoy descubriendo nada nuevo, pero es que la especie me divierte, pues es una forma de vivir en grupo de amigos y familias, aparentemente divertido.

Pandillas de personas bien avenidas y mejor organizadas, montan un campamento en medio de la naturaleza para disfrutar de ella y sentirse a gusto, hablando fuerte, entorno a una mesa llena de comida y bebida. Pienso que el origen de todo, (no soy antropólogo, aunque tenía un amigo de un amigo que si lo era) proviene de los primeros pobladores de la tierra, que según me contó una vez mi amigo, eran nómadas y les gustaba mucho la «cuchipandilla».

Ayer en la playa, como no, al atardecer, los estuve observando, aunque algunos estaban ya de recogida, otros seguían a pie de arena con sus «chiringuitos» organizados «domingueramente».

Los patitos en el agua

Los patitos en el agua

«Los patitos en el agua/ meneaban la colita/ y le decían uno a otro/ ay¡ que agua tan fresquita/. Cuando vi esta escena en el río Guadalquivir, rápidamente me vino a la mente esta canción y por supuesto; muchos recuerdos de mis hijos. Cuando nació el primogénito, Luis Eduardo, no tenía ni idea de las canciones que se les cantaba a los bebes, pero su madre, si. Recuerdo perfectamente la primera vez que la escuché, llegaba del trabajo con los pensamientos todavía en lo que había estado haciendo o dejado de hacer y entonces vi como en la bañera estaba tendido mi hijo encantado de la vida sostenido con la mano derecha de su madre mientras con la izquierda le enjabonaba suavemente cantándole la canción de los patitos.

Esa canción la hice mía, interpretándola a mi manera y coreografiandola según las circunstancias y la edad de mis bebes. No se si ellos tienen esa canción como referencia de su infancia, por eso, con esta fotografía quiero «cantarle» a todo el mundo, cuantos momentos felices me hicieron pasar cuando eran unos renacuajos. En estos momentos, que ya son mayores, ya no les puedo cantar canciones infantiles, por eso sólo me queda decirles lo orgulloso que me siento de ellos.

Payaso

Payaso

Me ha llamado la atención este payaso que estaba situado en la esquina de la calle Asunción con Virgen de Luján. Cada vez que me iba acercando a este individuo se desmoronaba el mito de mi infancia, que fue el payaso Miliki, pues el rostro de este imitador no invitaba a la ternura ni a la risa, más bien todo lo contrario. Su instrumento musical no emitía ningún sonido, y su mirada era vacía.
No me gustan la gente que utilizan la tristeza para recibir compasión. Me gusta la risa para sentirme vivo. Admiro lo auténtico y desprecio lo vulgar.

Maqueta de estadios de fútbol

Maqueta de estadios de fútbol

Mirar las tiendas de souvenirs es algo que me encanta. En la avenida de la constitución hay una que me llamó la atención. En su escaparate exponían para su venta, cuatro maquetas de estadios de fútbol: El del Barcelona, Madrid, Sevilla y Betis. ¡Qué pena e indignación me resulta contemplar la maqueta del estadio Benito Villamarín!. Esta maqueta es el símbolo de la estupidez de una multitud de aficionados que se creyeron las promesas de un personaje sin ética ni principios. Esta maqueta es el símbolo de las falsas ilusiones. Esta maqueta debería permanecer para siempre en nuestra mente y así servir de recordatorio ante el peligro de darle rienda suelta a empresarios filibusteros y dictatoriales, que solo se rigen por su egoísmo y por su afán de ser alabados continuamente.

Esperando el sol.

Esperando el sol.

Estoy seguro que el clima tiene una gran influencia sobre el carácter de las personas. El mío en particular, cambia ostensiblemente cuando aparece un día como el de hoy, me convierto en un ser nada locuaz y melancólico. Para colmo, he contribuido a que el plomizo día caiga con toda su fuerza sobre mi maltrecho espíritu, cuando al medio día he decidido ir a saciar el hambre a un restaurante de comida rápida. El menú que nos ofrece este tipo de restaurantes no es exquisito, pero de vez en cuando me apetece disfrutarlo, eso si, nada más terminar de saciarme impunemente de grasas saturadas, juro por todo lo que se pueda jurar, no volver a poblarla, para que al cabo de unas semanas vuelva a olvidarme de mis más sinceras promesas.

A parte de la comida saludable -sólo para la vista- el ambiente que se respiraba un domingo nada agraciado como el de hoy, no era nada recomendable para una pareja madurita y acostumbrada a las exquisiteces que les ofrece la oferta de nuestra ciudad. A este tipo de local acuden, principalmente los días de fiesta, parejas de mediana edad con niños pequeños que nada más entrar son obsequiados, por un camarero bien alimentado, con un magnífico globo de un sólo color. También, los habituales de este tipo de restaurantes son hombres, de mediana edad, que en su frente llevaba un cartel invisible que pone; «soy separado y hoy me toca comer con mis hijos».

En la mesa contigua a la mía, se encontraba sentada una pareja con un niño de aproximadamente unos 12 años de edad. Era curioso observarlos, pues ninguno de los tres hablaba entre si, se llevaron todo el tiempo comiendo y mirando al vacío. Por desgracia, esta no era la única mesa que se comportaba de la misma manera, más bien era un tónica general. ¿Tan difícil es hablar y compartir una conversación divertida en un restaurante que promueva la comida familiar?. Es algo que no he entendido ni he soportado nunca y más en un día triste y melancólico como el de hoy.

Según el pronóstico del tiempo toda esta semana será parecida, o sea, tiempo desapacible. Cómo dice el refrán: al mal tiempo buena cara, pues eso, a poner buena cara y desear que para el próximo domingo podamos estar disfrutando del sol en una terraza donde le den un buen corte de manga al colesterol y a las familias que no hablen entre sí.

Puesta de Sol

Puesta de Sol

¿Qué escribir cuando no hay fotografía que poner?. Es una pregunta que me hago cuando llego a casa por la noche y no he cumplido con la promesa que me hice hace un mes de publicar todos los días una foto y escribir sobre ella.

No es qué haya tenido un día aburrido, sino todo lo contrario. He desayunado copiosamente con dos de mis hijos a las doce de la mañana, si, ya se que esa no es hora de desayunar, pero ya se sabe que los adolescentes llevan otro ritmo de vida. Cuando he llegado a mi casa he abierto el Ipad, después de varios asuntos por delimitar, he abierto la aplicación de Facebook donde me ha recordado mi amiga Sol, que hoy hacía 11 años que se había casado. Muchos recuerdos me han llegado de ese día, por eso, sin improvisar pero con prontitud le he escrito lo siguiente: «Tal día como hoy, estuve en una boda muy divertida, todos los recuerdos vividos en aquella magnífica masía se tornan en sonrisa. Felicidades!».

¡Qué sorpresa me he llevado cuando a las 4 de la tarde, Sol Pickman, nos ha llamado para compartir un día tan especial!. En una ocasión cuando era un niño, mi madre me contó la historia de Ruth, un personaje bíblico, qué nunca olvidaré. No entraré en la historia de este personaje,(pueden buscar en Google), pero hay unas palabras que Ruth le dijo a su suegra Noemí, que tengo grabadas en mi mente: «No me obligues a alejarme de ti, pues adonde vayas iré yo…»» Estas palabras las recuerdo cuando estoy con amigos entrañanbles y hoy ha sido uno de esos días.

P.D. No pienso poner fotos de amigos tomando copas, pero estoy seguro que esta foto le gustará a Sol.

Sevilla nos inspira

Sevilla nos inspira

Qué cada uno se busca la vida como puede es una realidad en nuestra ciudad, sobre todo en las zonas turísticas. Dando un paseo por el Barrio de Santa Cruz, nos encontramos a pequeños vendedores cuya manera de captar clientes, sigue siendo un misterio para los gurús del marketing, aunque no dudo que una explicación poco clara darán ante casos insólitos de ventas como la que muestro en esta foto.

Este hombre que coloca su kiosco de recuerdos de Sevilla, se pone algunos días en la entrada del Patio de Banderas. Su slogan, a pesar de ser un topicazo; “Sevilla nos inspira”, su letra, a pesar de no ser el modelo tipográfico adecuado y los productos, a pesar de no ser los más típicos de la ciudad; los vende.

Sevilla nos inspira: ¡Claro que sí!. Sevilla, me inspira a seguir poniendo una foto todos los días y (como dice mi amigo Francisco Morón) a escribir una “paja mental”.

Antonio Banderas, hijo predilecto de Andalucía.

Antonio Bandera

Hoy día de Andalucía, —discrepo de este termino, no sólo por el día sino por el intento politizado que se le intenta dar—, ha tenido lugar un acto en el Teatro Maestranza de Sevilla, donde han sido reconocido como Hijos predilectos de Andalucía a una serie de personajes populares. Sin menos precias a los demás galardonados, me quedo con uno en especial; José Antonio Domínguez Banderas, más conocido por anteponer el apellido de la madre que lo parió.

No destaco al actor por populismo, sino más bien por sentido común. Subrayo que su labor profesional como actor nunca me ha causado una gran impresión, todo lo contrario a su faceta personal. Él tiene claro cual es su papel en el negocio de las celebrity, y por lo tanto lo acepta y lo asume con enorme profesionalidad. Ante la prensa, siempre un gesto amable, una sonrisa sincera y un saber estar impropio de la mayoría de los actores españoles que creyéndose ídolos son… (no quiero utilizar palabras soeces).

¿Os imagináis que diría cualquier actor de medio pelo que le concedan un premio la misma institución que días antes ha hecho demoler parte de su casa?. De Antonio Banderas, cara al público, no he escuchado nada negativo, pues acepta las leyes tal como están hechas, y no utiliza su popularidad para cambiarlas para su propio beneficio. Las acepta y a pesar de todo sigue llevando con orgullo el nombre de Andalucía y de su tierra natal; Málaga, allí por los muchos países por donde va, sin renunciar nunca, a pesar de vivir durante tanto años tan lejos de su tierra, de su acento andaluz.

Si, se que algunos dirán que si está callado por algo será, pues claro, esta vida sin demagogos y envidioso sería distinta, pero es la que nos ha tocado vivir y la que hace posible que hombres como José Antonio Dominguez Banderas, tenga mi más profundo reconocimiento como orgulloso andaluz que soy.

Rosa Lopez.

Rosa Lopez.

La fuerza de voluntad es fundamental para conseguir los objetivos deseados. Esta frase puede parecer que estar sacada de un libro de autoayuda, por suerte o por desgracia no he sido consumidor de este tipo de literatura, aunque soy un convencido de las fuerzas de las palabras bien ligadas. Lo que ocurre es que como dicen, las palabras se las lleva el viento, por eso el sostén de la imagen es fundamental para que perdure y tenga un efecto deseado.

Os dejo esta imagen de la cantante Rosa López, para que sirva de ejemplo a todos aquellos que se conforman con su físico pues creen que han hecho todo lo posible por cambiar y no lo han conseguido. ¡Esta mujer está espectacular!. ¡Sólo hay que mirar en internet y ver como estaba hace sólo unos cuantos años!. Ella es un ejemplo de haber conseguido un objetivo difícil que era cambiar su cuerpo a base de buenos hábitos, fuerza de voluntad y constancia.