Agustin Arjona, Joaquín, Curro Romero, Paco Ojeda. /EduardoBriones

Los Arjona

Un proverbio dice: Más vale el buen nombre que las muchas riquezas. En el día de hoy un buen nombre o mejor dicho, un buen apellido, ha demostrado que vale más que las muchas riquezas. La sagas se forjan con trabajo, ilusión y talento y esto es lo que el apellido Arjona, ha hecho con su buen hacer en la difícil profesión que en la tauromaquia es ser fotógrafo taurino. Es un verdadero placer y gran privilegio estar al lado de Joaquín en el burladero 7 observando como dispara su cámara antes incluso de que el torero mueva la muñeca con su muleta, para dar un soberbio pase.

El duende no se aprende sino que se nace con el, la maestría de los Arjona nació con el maestro Pepe y se ha ido transmitiendo a Agustin; un fotógrafo de arte, a Joaquín un fotógrafo del detalle y Agu, un fotógrafo por descubrir.

Reunir a lo más granado, en cuanto a tauromaquia se refiere en Sevilla para la presentación de un libro, no se consigue con dinero sino con el buen nombre, o mejor dicho el buen apellido como es Arjona.

P.D. Hoy ha sido presentada en la fundación Cajasol el libro: “Arjona, un siglo de instantes taurino”, contando con la presencia de grandes toreros, ganaderos y amigos.

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Beso de pasión. /Eduardo Brions

Día internacional del beso

Sólo quedan unos pocos minutos para que termine el día mundial del beso. Tengo que reconocer que se me ha pasado por completo tal celebración; si, ya uno es mayor y se le olvidan los grandes acontecimientos. Recuerdo que hace dos años escribí sobre ello, eran aquellos tiempos en que el rumbo de la vida iba saltando de ola en ola sin encontrar la estabilidad deseada. Aunque las olas sigan surcando mi vida, el recuerdo de un día como el de hoy, me hace sentirme orgulloso por seguir luchando por un plan no meditado que hace que de vez en cuando escriba “pajas mentales” (como diría, dice y dirá mi amigo Francisco) y ponga una visión fotográfica sobre el asunto.

Hace dos años cogí la cámara por la mañana y me fui a buscar la fotografía de un beso. Este día, sin esperarlo, he recibido y dado besos de amor amistad y cariño sin poder fotografiarlos pues es imposible captar sensaciones.

P.D. Buscando una fotografía que ilustre este maravilloso día, he encontrado una que hice hace tres años en la Semana Santa de Sevilla, donde una pareja que esperaba al Cristo de Pasión, se besó con pasión.

Orgullo sevillano

Ayer sábado, después de un agradable paseo desde mi casa hasta la Plaza del Salvador, pasando por el Parque de Maria Luisa observé, sin fijarme, en la suerte que tenemos los sevillanos de vivir en Sevilla. Hasta las horripilantes despedidas de solteras y solteros que se concentran al cual más extravagantes entre la Avenida y el Salvador, le dan un color simpático a la capital.

Como tengo dos amigos extraordinarios como son Jorge y Sol, o mejor dicho Sol y Jorge, que además hacen todo lo posible por exprimir las gotas del optimismo en cada sílaba de su conversación, no hace falta decir con que alegría cogí la cama anoche.

Jorge, el marido de Sol, (si, siempre llevará ese estigma) es un filósofo de la calle, no hay nadie que yo conozca que tenga el codo tan gastado por aprender y seguir aprendiendo, a base de observación y conversación sobre la vida a través de las barras de bares. ¡No sería nada descabellado escribir un manual sobre la filosofía “jorgeriana”; futuras generaciones lo agradecerían!.

Esta mañana cuando me he levantado, después de leer los periódicos me he parado a pensar en una conversación que tuve ayer con Jorge que por supuesto no fue al final de la noche, que evidentemente el 90% de nuestra conversación fue hablar de mujeres; como debe ser. Él había estado el día anterior en Málaga y yo le dije: “Hay que ver la pasada que nos ha dado Málaga, culturalmente hablando” y el me respondió: «Nosotros en Sevilla, no tenemos que crear museos, simplemente tenemos que arreglar y cuidar el maravilloso patrimonio que tenemos». No tuve más remedio que darle la razón y me acordé de una foto que muestro e hice hace un mes.¡Aprovechemos lo que tenemos y no imitemos modernismos de otros lugares!

Visión fotográfica

La afición a la fotografía de este hombre llega a límites donde la imaginación juega un papel muy importante. Su impedimento físico no es un obstáculo para encontrar lugares mágicos donde plasmar la imagen soñada.

No hay una fotografía igual a otra. No todas las personas perciben la misma perspectiva. El encuadre que cada uno ve, difiere un abismo entre de lo que otros observan, por muy profesional que se sea, por la sencilla razón que los sentimientos, la formación, la visión, la reflexión y la luz que se dibuja cuando se plasma digitalmente una imagen, están intrínsecamente relacionados con la personalidad de cada uno.

Esa es la magia de la fotografía, por muchos fotógrafos que haya, por mucha tecnología que exista, nunca se hará una fotografía igual a otra.