Hormigas

Hormigas

Nunca he sido un aficionado a ver los documentales de la dos. El mundo animal me ha interesado poco, por no decir nada. Me repugnan los bichos, especialmente las cucarachas. Las hormigas han sido el único insecto que me ha llamado la atención, eso si, cuando no están en mi casa. Recuerdo la primera vez que me contaron la fábula de la Cigarra y la hormiga; para mi la hormiga era una “pringá”, pues su vida consistía en trabajar simplemente para alimentarse. ¡Mi ídolo siempre fue la cigarra!. Por eso, cuando estoy en el campo y veo a las hormigas de un lado para otro parándose entre ellas como dándose un saludo cordial, me pregunto; ¿merece la pena vivir sólo para trabajar?.

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Pensamientos

Pensamientos

El mejor remedio que encuentro para descansar la mente es andar sin rumbo. Anoche, intentando poner orden a un caos mental, me encuentro con esta imagen. Lo primero que me llamó la atención fue observar como la composición jugaba armoniosamente con el color de la noche, después, vi a la pareja que acurrucados estaban como ausentes del mundo exterior. La foto la iba a titular: «cualquier rincón es bueno para el amor», pero como sigo con mi caos metal le pongo: «pensamientos», ¿por qué?. Ni idea.

Salto de la rana.

Salto de la rana.

Si yo hubiera hecho esta foto no existiría. Esta imagen pertenece al “El Cordobés”, realizando su famoso pase de la rana. Esta foto fue realizada ayer y la he puesto en blanco y negro dándole un aspecto antiguo; ¿por qué?. ¡Me ha recordado tanto un Cordobés al otro Cordobés!.

Es curiosa la historias de estos dos personajes, uno le pide que le reconozca como padre y el otro con su silencio se lo niega. El salto de la rana es el único nexo en común que tienen como torero. ¿Cómo habría cambiando la vida de estos dos personajes si uno hubiera demostrado quien era su padre y el otro lo hubiera aceptado?. En el aspecto profesional, posiblemente nada: en el sentimental: ¡Quien sabe!

Hay un dicho que dice: «La sangre es más espesa que el agua». No se puedo demostrar que la sangre de estos dos toreros sea la misma, pero si así lo fuera, este refrán lo pulverizaría. Para que la sangre sea más espesa que el agua, a esa sangre hay que conocerla, alimentarla y mimarla. El problema surge cuando falta la sangre y toda las teorías se derrumba por sus propias contradicciones.

Bebiendo y escribiendo

Bebiendo y escribiendo

La feria de Sevilla es una evolución continua. Nada tiene que ver un año con otro. Recuerdo cuando era joven, las largas colas en las cabinas de teléfono. Recuerdo cuando ya era menos joven la gente hablando continuamente con los teléfonos móviles. Dentro de unos años recordaré a los feriantes mirando y mandando mensajes continuamente. De todos mis recuerdos que tuve y tendré nunca faltará la copa de manzanilla, ya sea en catavinos de cristal o en vaso de plástico.

Morante y Sevilla.

Morante y Sevilla.

Un empresa sevillana dedicada sector del turístico a nivel mundial, ha insertado en dos de sus autobuses, una imagen de Morante de la Puebla con un slogan: « Si no has visto a Morante, no has visto Sevilla».
En la Real Maestranza de Caballería ha pisado tres tardes su albero el «Grande de Morante». En las tres vimos Sevilla.
El Domingo de Resurrección, Morante, no hizo nada con los dos astados que le tocaron en suerte. El público le silbó, ovacionó, recriminó, lo entendió, se enfadó y se rió, o sea, la dualidad sevillana de Bifronte, el Dios Griego con dos caras que tan bien está representado en una de las fuentes que se encuentra en Casa Pilatos.
El lunes de Feria, Morante hace el paseíllo, serio y concentrado, sabiendo que esa tarde lo daría todo; como así fue. Para los anales de la historia, esa media verónica que le dio a su segundo toro en la puerta de chiqueros. ¡No se puede torear más despacio, ni más intenso, ni más… habría que inventarse un adjetivo calificativo para describirlo. https://eduardobrionesgomez.wordpress.com/2013/04/16/media-veronica-de-ensueno-2/.
Ayer, miércoles de Feria, el público llenó la plaza esperando ver al «Rey de la Verónica». No decepcionó, gustó, pero; «el pellizco jondo», no se produjo. Algunos le decían a los que no habían estado el lunes: «Cómo toreó el otro día… ¡qué lástima que te lo perdiste!. Si, frase típica sevillana que está compuesta con una mezcla de un poquito de guasa, mala leche e ironía.

Rebuscando en los contenedores de basura.

Rebuscando en los contenedores de basura.

He leído un twitter que ponía: « “El Ayuntamiento de Madrid multará con 750 euros a los que rebusquen comida en la basura». Si tuviesen 750 euros no lo harían, pedazos de gilipollas».

Aparte de la gracia que me ha hecho leerlo, me ha recordado a la foto que le hice hace una semana a un individuo rebuscando basuras en los contenedores de la calle Republica Argentina de Sevilla. No me llamó la atención ver esta práctica tan habitual últimamente, lo que me sorprendió fue que parecía que hacía su «trabajo» con su hijo pequeño.
La fotografía la guardé en una carpeta que pone, «fotos para posibles blog», la he rescatado para escribir sobre las distintas formas de mendigar. ¡Sorpresa!, al editar la fotos y ampliarla he comprobado que en el carrito de niño, no había ningún ser humano; estaba lleno de chatarra. ¡Toda mi reflexión en un pozo!.