Autoservicio Montiel

Autoservicio Montiel

Nunca he estado en autoservicio Montiel, ni siquiera sabía que existía, esta fotografía me lo ha descubierto, y no precisamente ayer, que fue cuando la hice, sino hoy que he revisado el archivo para eliminar fotos. Por eso, prometo ir para comprobar que autoservicio mi ofrecen. ¿Podré obtener autoservicio de estima?, ¿o quizás de valores, sentimientos, educación, o por que no, de realidad?. Lo que tengo claro, es que la señora que está rebuscando entre la basura tiene un concepto de autoservicio diferente a la de las señoras que miran en el escaparate de la tienda y que precisamente no tienen, aparentemente, ninguna necesidad de autoservicio.

Tres mujeres y tres formas de vivir

Tres mujeres y tres formas de vivir

Tres mujeres y tres formas de vivir. Una, compra en una frutería gourmet, otra, busca comida en la basura y la otra deja donde puede las sobras de la comida que ha consumido en su casa. La imagen la he realizado esta mañana en la calle Asunción de Sevilla, el propósito era denunciar la huelga que estos días nos está sacando los colores a todos los sevillanos, por ello pensaba escribir acerca de las varias dualidades que encontramos en la imagen, por ejemplo, como mientras los que deberían recoger la basura no lo hacen y los que tienen que depositarla tampoco, la ciudadanía sigue impasible ante tal desastre. Entonces al editar la fotografía me llamó la atención un detalle; de las tres mujeres que aparecen, sólo una está sonriendo.
Un demagogo, al observar esta imagen, diría varias chorradas, por ejemplo: “El dinero y las posesiones materiales no dan la felicidad”. Como discrepo de la demagogia afirmo que el dinero está intrínsecamente ligado a una parte de la felicidad. Hay un bolero que dice; “tres cosas hay en la vida, salud, dinero y amor”. Estoy completamente de acuerdo tanto con el orden como con la importancia que el autor de esta canción ha querido trasmitir. Otro buen demagogo diría: “Si repartiéramos las riquezas todos seríamos igual de felices que la pobre indigente que aparece en la fotografía”. Como sigo discrepando de la demagogia afirmo que eso es una gran mentira; la mayoría de los hombres, por naturaleza, nace, vive y muere egoísta y esta condición hace que el sentido de la proporcionalidad sea imposible de aplicar, además si todos recibiéramos lo mismo; ¡para qué serviría, entre otras cosas, el esfuerzo¡.
Releyendo lo escrito, creo que también me estoy volviendo un poco demagogo, por lo que dejaré que la fotografía os haga sacar vuestras propias conclusiones.

El Carpintero

“Yo no estoy contra el progreso, si existiera un buen consenso…”. Esta letra la cantaba en los años 80 Roberto Carlos; ¡ya ha llovido desde entonces!. La canción nos anima a vivir aprendiendo de la naturaleza, fomentando el utópico ideal ecologista. Con esta fotografía, no pretendo nada por el estilo, pero se me ha venido esta frase a mi mente cuando la he realizado.
Seguramente al principio de los años 80 esta imagen no llamaba la atención, era algo natural, que los oficios manuales se realizaran de cara al público. El progreso, en formato Ikea, han hecho posible que oficios tan dignos y artesanos como el de carpintero, prácticamente desaparezcan. Yo no estoy contra el progreso, aunque detecto el consenso que nos propone el libro de instrucciones de un mueble de mala calidad. Yo no estoy contra el progreso, aunque no me guste trabajar con luz artificial. Yo no estoy contra el progreso, aunque me sigue emocionando ver trabajar a este carpintero.